No quirúrgico · Procedimiento no quirúrgico
La armonización facial reúne técnicas no quirúrgicas — como toxina botulínica, rellenos y bioestimuladores — para equilibrar las proporciones del rostro. Más que tratar un punto aislado, el plan considera el rostro completo, con resultados que se definen gradualmente.

Objetivos del procedimiento
Todo procedimiento tiene indicaciones, contraindicaciones y riesgos. La evaluación individual con un médico es indispensable para indicar el tratamiento adecuado a cada caso.
Preguntas frecuentes
Depende del caso: pueden incluirse toxina botulínica, rellenos, bioestimuladores e hilos, entre otros recursos. El plan es individual, definido en una evaluación médica.
Parte del efecto se percibe de inmediato; la acomodación suele completarse en torno a los 30 días, cuando el resultado se hace más evidente.
En promedio, de uno a dos años — variando según las sustancias utilizadas y el metabolismo de cada persona.
No. Los materiales utilizados son absorbibles, y los mantenimientos periódicos forman parte de la planificación del tratamiento.
El objetivo es equilibrar las proporciones preservando la identidad del rostro. Las decisiones se toman junto con el médico, etapa por etapa.
El siguiente paso
La decisión correcta nace de una buena conversación. Traiga sus dudas: la evaluación individual es el primer paso de cualquier plan.