Rostro · Procedimiento quirúrgico
El estiramiento facial — o ritidoplastia — es la cirugía de rejuvenecimiento del rostro: reposiciona los tejidos profundos y trata la flacidez de la cara y del cuello, atenuando los surcos y trabajando los contornos. Suele considerarse cuando la flacidez molesta más que las arrugas superficiales.

Objetivos del procedimiento
Todo procedimiento quirúrgico implica riesgos. La evaluación individual con un cirujano plástico es indispensable para indicar el tratamiento adecuado a cada caso.
Preguntas frecuentes
No hay una edad fija: la indicación depende del grado de flacidez y de la inquietud de cada persona. Es más común a partir de la mediana edad, siempre después de una evaluación individual.
Ninguna cirugía detiene el envejecimiento. El estiramiento facial trata el cuadro actual; el proceso natural del tiempo sigue su curso después, y eso se conversa con franqueza en la consulta.
Las incisiones se planifican para acompañar el contorno de la oreja y el cuero cabelludo, en áreas de menor evidencia. La evolución de la cicatriz se acompaña en el posoperatorio.
La hinchazón y los moretones son esperados en las primeras semanas. El retorno a la vida social suele ser gradual, según la orientación del cirujano.
En casos seleccionados, sí — el estiramiento facial puede asociarse a la blefaroplastia o a otros procedimientos faciales, según la planificación y los criterios de seguridad.
El siguiente paso
Cada caso es único — y así es exactamente como lo tratamos. Agende una evaluación y converse con quien vive esta especialidad.